Los polinucleótidos son fragmentos purificados de ADN de cadena simple (normalmente derivados del ADN de salmón o trucha), altamente biocompatibles y seguros. No son células vivas ni medicamentos, sino biomoduladores regenerativos.
Actúan reparando el daño celular, hidratando intensamente, reestructurando la dermis y activando fibroblastos para que produzcan colágeno tipo I y elastina. También tienen un potente efecto antioxidante y antiinflamatorio.
Traducción al lenguaje de consulta: son «fertilizantes inteligentes» que reactivan tu piel desde dentro, especialmente cuando ya no responde a cremas ni tratamientos superficiales.