Recuperación Completa: 6 - 12 meses (mejoría definitiva)
Esta cirugía se realiza con el objetivo de corregir deformidades esqueléticas y proporcionar una mejor función masticatoria, una apariencia facial más equilibrada y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Conseguimos la armonía facial del paciente mediante el movimiento del maxilar superior y la mandíbula-mentón, creando así una cara más atractiva al ser proporcionada en sus dimensiones anteroposterior y vertical.
Nos permite resolver todos aquellos problemas ocasionados por un crecimiento irregular de los huesos faciales y que causan ciertos dificultades en la manera de morder, hablar y dormir, así como en el aspecto estético.
Hay dos principales motivos para intervenirse: el estético, mejorando el aspecto general del rostro y de la sonrisa; y el funcional, para conseguir una correcta masticación, favoreciendo la óptima salud de los dientes, encías y articulación temporomandibular.